
Te subiste al DeLorean. Es 16 de diciembre del 2026. Te escondés detrás de un arbusto, y ahí está, ahí está tu yo del futuro. Sí, la moda cambió, estás usando un bonete con pompones de colores y jeans tiro bajo nevados. Tu yo del arbusto empieza a llorar. Lágrimas. Congoja. Decepción… volvió el tiro bajo. Dolor país.
💭 Te invito a imaginarte durante unos segundos que estás detrás de ese arbusto. Imaginate que te estás viendo 5 años en el futuro. ¿Qué te gustaría ver? ¿Qué te gustaría estar haciendo? ¿Cómo te moverías? ¿Qué actividades estarías haciendo? ¿Cómo te estás tratando a vos mismo? Y te invito también a no necesariamente pensarlo en términos de metas, como «estaría recibida», «tendría el cuerpo que siempre quise» o «tendría el trabajo de mis sueños». Intentemos por un momento dejar de lado esas metas, y concentrarte en qué estás HACIENDO en ese momento, qué está sucediendo.
Si pudiste imaginarlo, volvamos al 2021. ¿Las cosas que estás haciendo hoy te llevan en el camino de la vida que querrías tener en el 2026? ¿Hay algo que te está desviando? ¿Algo que tendrías que hacer distinto? Ahí ya hay un hilito del cual tirar para empezar a hacer un cambio.
Hasta la próxima!


