Procrastividad

Así se veía la carpeta “Proyecto Hábitos” en mi computadora antes de armar la cuenta de Instagram. Es chiste, pero si querés no es chiste (sobre todo porque NO es chiste). Tenía una lista de libros (que leí TODOS antes de publicar el primer post), una lista de más de 40 papers, archivos con logos, paletas de colores, ideas, borradores. El límite lo crucé un día que mi psicóloga me dijo algo similar a “¿qué sigue? ¿un curso de oratoria?” y yo literalmente mientras hablaba con ella tenía una pestaña abierta en el navegador que decía “Curso de oratoria 2021”; signos de que: 1) mi psicóloga me conoce bastante bien, 2) aparentemente yo estaba un poquito fuera de foco. En ese momento dije: “creo que esto es un montón” y decidí abrir la cuenta con lo que tenía.

Escribo esto por si están intentando encarar algún proyecto, si tienen que rendir un examen, si quieren abrirse una cuenta de divulgación, etc., y se notan estancadas/os. Porque el asunto es que, en definitiva, lo que me pasaba era que no quería publicar absolutamente nada hasta que estuviera perfecto. No quería que haya ni un renglón de lo que yo escribiera que fuera cuestionable. Y con una mano en el corazón, ¿es posible eso?

Disfrazaba ese miedo con aquello que ahora llaman procrastividad: neologismo al pedo que amalgama procrastinación y actividad (un poco gracioso y levemente útil). Es básicamente un engaño: creemos que estamos haciendo cosas (porque no es que procrastinamos mirando la tele o mirando videos de gatitos), pero esas cosas se hacen tan infinitas, que nunca llegamos a hacer lo que realmente tenemos que hacer. Entonces, creo que estoy yendo, pero por algún motivo nunca llego.

Creo que es importante que hablemos acerca de la inabarcabilidad de las cosas. Y de cómo el desafío es vivir, hacer, moverse por el mundo, sabiendo que va a ser imposible comprenderlo todo. La aceptación de que siempre van a haber huecos, de que siempre va a faltar saber más, hacer más, conocer más, es clave.

Lo lindo es que siempre hay tiempo para modificar, adornar, recibir feedback, mejorar, pegar volantazos. Pero para eso, la condición es salir del punto de partida y avanzar al primer casillero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *