Despacito: un hábito a la vez

Han pasado 84 años y todavía no puedo no decir «pasito a pasito» cada vez que alguien dice la palabra despacito. Desde el 2017 estoy viviendo este infierno. Help.

En fin, ¿de qué se trata esta tortuguita que metí en la imagen junto a una alteración del nombre del reggaetonero?

Se trata ni más ni menos que de una sugerencia para las personas que quieren cambiar más de un hábito.

Hay momentos de nuestra vida que se sienten como “fresh start” (¿nuevo comienzo? ¿borrón y cuenta nueva?), por ejemplo: principio de año, principio de mes, cumpleaños, los lunes, inicio de una estación, mudanzas, aniversario de algo, etcéteras varios. Y en esos momentos sentimos como una brisa de aire fresco que nos susurra sutilmente al oído “daaale vieja, es ahora, cambiá TODA tu vida y empezá de cero”.

El asunto es que dar vuelta toda nuestra vida requiere bastante esfuerzo. Cambiar un hábito requiere esfuerzo, imagínate dos, tres, catorce. Para cambiar un hábito necesitamos darnos el tiempo de ver qué es lo que nos pasa con eso, hacerle lugar a lo nuevo y a las emociones incómodas que pueda traer, ver dónde tenemos que ajustar si aparecen obstáculos. Básicamente, tenemos que estar atentos, porque como fuimos viendo, no es algo que generalmente se dé solo.

💡 Así que la propuesta es: aprovechá el impulso de querer hacer cambios, pero empezá por UNO solo. Elegí uno. Dedicale unas semanas, un mes, el tiempo que quieras, a ocuparte solamente de ese hábito. Si le dedicás un mes a, por ejemplo, cultivar el hábito de moverte más, no significa que al final del mes vayas a tener la conducta completamente automática, pero vas a conocer cómo te comportás vos con esa actividad, vas a haber tenido el tiempo de ver cuáles son los obstáculos frecuentes que te aparecen y ver qué soluciones encontrás. Hacer eso con muchos hábitos a la vez puede resultar abrumador y hacer que terminemos cayendo en el efecto “la cagué, ya fue todo”.

Sé que parece que vamos a tardar más, pero si nos ponemos a pensar, hacer mil cambios a la vez no suele salir del todo bien. Si queremos hábitos que podamos sostener, mejor es ir pasito a pasito (perdón) y suave suavecito (perdón de nuevo).

Hasta la próxima!

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