
Bueno, años hemos tolerado el intrusismo en psicología, y pensé que ya era hora de una venganza. Sí: voy a hacer intrusismo matemático.
Nunca fui muy buena en matemáticas. Solamente en el CBC pude sacarme 10 en ambos parciales, porque me gustaba el docente. ¿Quién iba a decir que sentarse en primera fila y prestar atención tenían algo que ver con el aprendizaje? En fin, hace unas semanas me encontré diciendo la palabra “asíntota” para ilustrar algo que quería transmitir, así que en este momento estoy -mientras escribo estas líneas- intentando darle forma a eso que probablemente me haya hecho quedar como una persona bajo el efecto de las drogas.
Muchas veces hay varios hábitos y conductas que queremos cambiar, y como siempre mi recomendación es: no vayamos con todos a la vez. Cambiar una conducta es difícil; cambiar cinco a la vez es un camino directo a quedarse mirando un punto fijo sentada al borde de la cama.
La propuesta es empezar trabajando fuerte un hábito que puede tener prioridad para nosotros, y que el resto “tienda a…”. Y ahí mi mente arranca: “QUE TIENDA A INFINITO COMO UNA ASÍNTOTA HORIZONTAL QUE SE EXTIENDE INDEFINIDAMENTE”. No va a seguir subiendo, va a mantenerse constante. Es decir que, desde el punto en el cual nos encontremos, nos podamos concentrar en que el hábito no sea peor, en que la línea del gráfico no baje, en que no quede descuidado, en que esté presente, en hacer pequeñas acciones que tiendan al infinito, en hacer algunas cositas que -sin mucho esfuerzo- tengan algo que tenga que ver con ese hábito, pero sin esperar necesariamente que la línea pegue un subidón.
La idea es que, sin abrumarnos, una vez que tengamos el hábito en el que estábamos trabajando un poco más dominado, podamos seguir con otros sin tener que arrancar de cero.
La buena noticia es que trabajar en un hábito en particular probablemente tenga impacto en los otros que queremos cambiar. Al haber aprendido estrategias de autocontrol, de ver a los pensamientos como pensamientos sin que necesariamente guíen nuestra conducta, habiendo aprendido a aceptar el malestar que viene con aquellas hacer cosas que no nos traen placer inmediato (pero que sabemos que a largo plazo son importantes), y a lidiar con cómo volver cuando la línea de la función bajó, no es arrancar de cero. Sumado a que, si pudimos ir sosteniendo algunas acciones muy muy chiquititas y sosteniéndonos en esa línea paralela, ya vamos a tener una buena base sobre la cual se puede trabajar. Pueden leer un poco más sobre esto en el artículo de Grupo ACT Argentina «Cómo cambiar cualquier hábito«.
👉 Mi conclusión después de haber escrito estas palabras es que más que asíntota, diría: no más articulitos así-tonta.
👉 La conclusión de mi paciente: “al final sí estaba bajo el efectos de las drogas”.
👉 La conclusión de cualquier persona que sabe matemáticas: ayno.
👉 La conclusión de cualquier persona que NO sabe matemáticas: ayno.


