
Me gusta la idea de hacer cosas por nuestro yo del futuro porque creo que nos pone en una postura bastante amorosa con nosotros mismos: somos alguien a quien queremos cuidar, o por lo pronto facilitarnos las cosas. Me he encontrado diciéndome “esto me lo voy a agradecer después” (y también cosas como “GRACIAS DANA DEL PASADO”, pero de eso no estoy particularmente orgullosa).
Hacérnosla fácil significa hacer un esfuercito con el fin de que la actividad que queremos hacer tenga más probabilidades de llevarse a cabo en el día a día. Para que las cosas sucedan necesitamos que los medios para hacerlas estén disponibles. Suena obvio, pero en la práctica no siempre se da.
La pregunta clave es: ¿qué cosas/condiciones necesito que estén disponibles para hacer la actividad que quiero hacer? ¿Cómo me la puedo hacer más fácil?
💡 Por ejemplo, si quiero comer más saludable, es una buena idea tener verduras en la heladera, o comida en el freezer. Porque, al menos yo, al momento de cocinar, si tooodos los días tengo que bajar a la verdulería, ir al supermercado y cocinar, voy a preferir comer un pedazo de cartón con kétchup.
Entonces para mí la pregunta es: ¿qué tengo que tener disponible para que haya más chance de que yo coma sano? Y la parte del esfuercito, la parte de hacérmela fácil a mi yo del futuro, implica tener un día en el cual hago las compras y cocino de más para tener cosas disponibles en la heladera. Comer sano en la semana se vuelve mucho más fácil (por ende, más probable de que suceda).
Pensá en la actividad que querés hacer con más frecuencia: ¿hay algo que puedas hacer hoy, para que tu yo del futuro no sea el que tiene que hacer el graaan esfuerzo?
Hasta la próxima!


