¿Tengo que sentirme bien para hacer las cosas?

Muchas veces creemos que tenemos que sentirnos bien para hacer ciertas cosas, cuando en realidad el truquito es que hacer ciertas cosas es lo que nos hace sentir bien.

Nuestra vida se empieza a seguir significativa cuando estamos en presencia de las cosas que son importantes para nosotros. No antes, no imaginándolas, no castigándonos porque no estén; sino cuando están presentes. Acciones grandes, chiquitas, minúsculas, todo sirve si lo hacemos desde un lugar de apertura y sin juzgar, sabiendo por qué las estamos haciendo.

De paso, les comparto lo que me está pasando. Hoy ando arrastrándome por la vida. Estoy cansada, tengo sueño, sé que tengo que seguir trabajando. Hice este textito que es más corto que otros, con mi mente diciendo «ay, ¿dos parrafitos nomás?». Y sí, hoy serán dos parrafitos nomás, mi querida y pesada mente.

Ahora terminé de hacerlo, y si bien sigo cansada, hice algo que se siente importante para mí. Ahora puedo seguir cansada, pero sabiendo que contribuí a un patrón de acciones que a la larga sé que me va a gustar tener.

¿Hay algo chiquito que puedas hacer hoy para contribuir a tu patrón? 🤸‍♀️

Hasta la próxima!

P.D. Escuchen a su cuerpo. Mi cansancio hoy es normal, de trabajar y de haber sido despertada cruelmente por un gato queriendo mimos a la madrugada. Pero si su cuerpo realmente les está pidiendo descansar, eso siempre es prioridad.

P. D. 2: ¿Siempre puedo hacer eso? Obvio que no, no soy un robot, y hay veces que me enredo con mi mente, con mis emociones, con cualquier gilada, y eso está bien. Lo que buscamos es una tendencia, intentarlo siempre, y no castigarnos cuando no se pueda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *