
Ayer estaba leyendo el libro Pausa de Robert Poynton, y me encontré con una frase que me gustó mucho. Se las comparto: «Yo prefiero intenciones a objetivos (o metas). Me parece más abierto. Si defines estrictamente lo que quieres y lo consigues, todo lo que obtendrás será exactamente aquello que esperabas. Tu propio objetivo te limita, lo cual es un desperdicio».
Lo que me gustó es que permite ampliar un poco la mirada. Vayamos con un ejemplo:
Me pongo la meta de hacer un viaje. Estoy entusiasmada, googleo los lugares, empiezo a armar un itinerario, escribo en el grupo de WhatsApp de la primaria «MIRÁ DE QUIÉN TE BURLASTE, BARNEY», y todas esas cosas que naturalmente hace una cuando se entusiasma.
Agreguémosle picante: cae una pandemia. Por ende, se cae el viaje. Todo es caída y frustración. Si lo pensamos en términos de metas, se terminó ahí: quería hacer un viaje, no lo pude hacer, fin.
Pero ¿qué pasa si ampliamos un poco la mirada a la raíz de las metas? Podemos pensar en, por ejemplo, qué es lo que me gusta de viajar. ¿Me gusta sorprenderme con algo nuevo? ¿Me gusta conocer personas? ¿Quiero conocer una cultura en particular? ¿Quiero ver lugares que nunca vi antes?
Abriendo un poco estas preguntas, la frustración del viaje caído puede seguir, por supuesto. Pero ampliar la mirada ayuda a que lo que queríamos hacer no quede ahí en la nada. Nos habilita a explorar otras vías para llegar a lo que queremos: ¿hay algún lugar cerca de donde vivo al que no haya ido nunca? ¿Puedo salir a pasear con mente de turista por mi ciudad? ¿Podría intentar acercarme a personas nuevas acá? ¿Puedo intentar establecer contacto a través de Internet con gente de la cultura que me interesaba explorar? Y ese ejercicio lo pueden hacer con absolutamente todas sus metas.
Con esto no digo que no tengan que tener metas, sino que ampliar permite que pasen cosas interesantes que no teníamos previstas. Identificar la raíz de las metas, qué es lo importante de ellas, nos permite transitar distintos caminos que pueden sentirse significativos.
Hasta la próxima!


