
Sábado 23 de julio, 11hs. Día nublado en Buenos Aires. Me había propuesto hacer ejercicio. En mi mente aparecían fantasías de nuevas tecnologías que pudieran hacer que los seres humanos no necesitaran de la actividad física para estar saludables. Algún chip, una pastillita, cualquier cosa. Entre las alternativas que barajaba mi mente aparecía la idea de un pastor brasilero agarrándome y zamarreándome al grito de SAL SEDENTARISMO DE ESTA ALMA PEREZOSA.
Y fue ahí que la recordé. La recordé bailando con una sonrisa mi canción favorita de Aladdín. La recordé moviéndose al ritmo de todas las canciones de Shrek. La recordé saltando al ritmo de Bajo del mar. Recordé a la youtuber que hace entrenamientos con canciones de Disney.
Bueno, ahora en serio: me cagué de risa. Y no solo me cagué de risa, sino que terminé tirada con el mismo nivel de cansancio e indignidad que cuando salgo a correr. Y lo mejor de todo fue que al día siguiente pensé emocionada: “¿qué video voy a hacer hoy?”.
Y por eso quería hablar de esto: divertirnos es una opción, es válido para moverse, y CUENTA. Cuando se habla de ejercicio circula la conocida frase “no pain, no gain” (que podríamos traducir como “sin dolor no hay ganancia”), apareciendo como frase motivacional en remeras deportivas, cuentas de influencers fit, vinilos en paredes de gimnasio. Y creo que hace daño. La idea del sufrimiento asociado a mover el cuerpo limita mucho las actividades que podemos hacer. Para las personas que nunca fuimos muy amantes del ejercicio, la idea de que tenemos que ir a un gimnasio a levantar pesas o hacer HIIT 5 veces por semana nos abruma un poco, y hace que nos alejemos cada vez más del movimiento.
Movernos también puede ser salir a caminar con alguien que queremos, o solas/os escuchando un podcast o música que nos guste, limpiar la casa frenéticamente (un gran 2×1), bailar en el living sin que nadie te vea (o si querés que te vean los vecinos también está bien, no juzgaremos tus preferencias).
Si te cuesta hacer ejercicio, buscar opciones de movimiento que te diviertan puede hacer que sea más probable que lo repitas. De nada sirve ir a CrossFit una vez, si la vas a pasar tan mal que no vas a querer repetir nunca más. Amigarte con el ejercicio de manera amable, familiarizándote con tu cuerpo en movimiento, notando que puede haber más que sufrimiento, puede ser una linda puertita a algo nuevo.
Ante todo, siempre es deseable cultivar la flexibilidad. Hoy voy a hacer pilates porque siento que es lo que me pide el cuerpo, quizá mañana haga alguna rutina de HIIT o quizá quiera bailar Hakuna Matata como una desquiciada. Y está bien.
Hasta la próxima!
(De paso, la youtuber es Kyra Pro).


